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La música de San Juan Chamula: tradición, innovación y memoria viva


Para la agrupación Yajvalel Vinajel, integrado por: Andrés López Díaz, Luis López Díaz, Lucía Gómez López y Prudencio Sántiz Sántiz, la música de San Juan Chamula es una expresión cultural que mantiene vínculos profundos, pero que también ha sabido transformarse con el paso del tiempo. Los músicos han incorporado nuevos instrumentos, técnicas y composiciones sin dejar de lado los elementos que forman parte de la identidad de la comunidad.

 Desde el Auditorio de la Facultad de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), bajo la moderación de Félix Rodríguez, el grupo habló de los instrumentos que actualmente acompañan las interpretaciones se encuentran el arpa, la guitarra, el violín, el acordeón, el tambor y la sonaja. Algunos de ellos no son considerados instrumentos tradicionales propios de Chamula, sino elementos que fueron adoptados y posteriormente adaptados a la cultura y a las necesidades musicales de la comunidad.

 Y es que, señaló que el arpa ocupa un lugar central, puesto que para los músicos chamulas representa al mayor, al instrumento que guía y marca la melodía. Mientras que la guitarra ocupa un papel de acompañamiento, ante otros instrumentos, como el violín, que se han incorporado nuevamente a las agrupaciones después de haber perdido presencia durante algún tiempo.

 De acuerdo con los músicos, el violín tradicional de Chamula tiene únicamente dos cuerdas. Aunque actualmente también se utilizan violines modernos, algunos intérpretes buscan conservar la manera tradicional de ejecutarlo, empleando las dos cuerdas para encontrar la armonía con el arpa y la guitarra.

 “La afinación también depende del contexto en el que se interpreta la música. Si se trata de una fiesta, la afinación y la ejecución buscan transmitir alegría. En cambio, durante un funeral, la música adquiere un carácter más melancólico y triste. Incluso la manera de afinar puede variar dependiendo de la familia y de cómo desea que se acompañe el momento”, comentó. 

En la tradición musical de Chamula, la afinación se aprendía principalmente a través del oído. Antes de contar con dispositivos electrónicos o aplicaciones para afinar los instrumentos, los músicos desarrollaban esta habilidad escuchando atentamente las cuerdas y reconociendo cuándo un sonido era demasiado agudo, grave o estaba fuera de tono. Actualmente algunos músicos utilizan teléfonos celulares y afinadores electrónicos, aunque varios continúan recurriendo al oído como parte de la enseñanza y la práctica tradicional.

En cuanto a la guitarra utilizada por los músicos, esta cuenta con 12 cuerdas organizadas en cuatro grupos de tres. Las cuerdas de cada grupo se afinan de manera conjunta, lo que requiere una especial precisión auditiva.

La música de San Juan Chamula, por tanto, no permanece estática. Se transforma, incorpora nuevos sonidos y crea nuevas composiciones, pero al mismo tiempo conserva conocimientos transmitidos de generación en generación: la construcción de los instrumentos, la afinación de oído, los usos ceremoniales de la sonaja, la función de cada instrumento y el significado de las piezas musicales.

Para sus intérpretes, mantener viva esta tradición significa también permitir que evolucione. La innovación no necesariamente representa el abandono de la cultura; puede ser, por el contrario, una forma de asegurar que la música continúe siendo escuchada, interpretada y reconocida por las nuevas generaciones.

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