La pérdida de la visión, lo han padecido diversos personajes de la literatura y la mitología, como: Tiresias, quien perdió la vista en manos de Hera, por lo que fue compensado con el don de la profecía por Zeus; así como Homero que, pese a ser ciego, escribió poesía. Sin omitir a Borges, quien se quedó sin este sentido en los años 50, se dice lo tomó como una vía para “esculpir su obra”. Por ello, Borges, como otros autores: Jorge Fernández Granados, Teodosio García Ruíz y Jean Paul Sartré, encontraron en esta forma de vivir con una capacidad diferente, lo cual les permitió nuevas formas de enunciación poética. Es la ceguera un factor más que suma a la producción literaria, generando nuevas posibilidades para la anunciación y recreación de la vida a través de la imagen y la palabra. El poeta tiene la necesidad de renombrar las cosas, construir la palabra y empezar un nuevo universo, a la vez íntimo y global. Necesita volver a balbucear desde la inocencia y a través de cómo percib...