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El estudiante de la Licenciatura en Música de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), Eduardo Allard Cruz, fortalece su formación académica y de investigación mediante una estancia de 12 semanas en la Universidad Western, en Ontario, Canadá, gracias al apoyo del gobierno de ese país, a través del programa Globalink Research Internship.

 Reconocido por su destacada trayectoria como ejecutante de viola, el universitario participa en el proyecto de investigación Musical Rhythm, Movement, and the Brain, bajo la dirección de la investigadora Jessica Graham. Esta experiencia le ha permitido ampliar su perspectiva sobre la música al incorporar el estudio de la respuesta del cerebro a los estímulos rítmicos.


 Allard Cruz explicó que su línea de investigación en la UNICACH se desarrolla en el campo de la etnomusicología; sin embargo, su estancia en Canadá le ha permitido adentrarse en el estudio experimental de la percepción musical y del funcionamiento del cerebro, un enfoque distinto al que habitualmente aborda desde las ciencias sociales y la historia.


 Su investigación personal, titulada La interpretación del son La Llorona: análisis comparativo entre versiones tradicionales y no tradicionales de México, explora la riqueza cultural de una de las expresiones musicales más representativas de Oaxaca, su estado natal, así como el papel que la música tradicional desempeña en la vida cotidiana de las comunidades.


 El estudiante de la Facultad de Música consideró que la experiencia internacional enriquecerá significativamente este trabajo al integrar herramientas provenientes de las ciencias cognitivas.

 “Estoy poniendo en práctica la música desde una perspectiva de ciencia exacta, algo que no hubiera sucedido si solo me hubiera enfocado en la musicología”, comentó.


 Añadió que el músico contemporáneo requiere una formación integral que vaya más allá de la ejecución instrumental. Comprender el contexto histórico y cultural de las obras, así como conocer los procesos cognitivos que intervienen durante la interpretación musical, permite desarrollar una visión más amplia del arte.

 Durante su estancia también ha tenido la oportunidad de convivir y colaborar con estudiantes e investigadores de distintos países, en un entorno caracterizado por la diversidad cultural.


 “Canadá es un país pluricultural y la mayoría de quienes participamos en el programa somos extranjeros”, señaló.

 Finalmente, exhortó a las y los estudiantes de Música a buscar oportunidades de formación complementaria y aprovechar las convocatorias internacionales. Compartió que dedicó tres años a prepararse para cumplir con los requisitos de la beca que hoy le permite realizar esta estancia académica.

 

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