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El silencio se rompe cuando el bailarín chiapaneco Gabriel Gómez aparece entre el público. No llega desde el escenario, sino desde los pasillos, buscando las miradas, acercándose a las manos, invitando a un vínculo inmediato, a un acto de libertad. Sus movimientos son lentos, casi tímidos, hasta que poco a poco se transforman en un flujo continuo que envuelve a la sala.

El pulso hipnótico del tecno se escucha en el escenario, que se traduce en movimientos propios de la danza contemporánea y tecno: repeticiones, quiebres y desplazamientos llenos de energía y tensión, mismos que representan pensamientos y sentimientos, con una pregunta central: ¿a quién necesitas tocar hoy? Eso es Toques de amor, una coreografía elaborada por Gabriel Gómez, beneficiario del Programa de Estímulo a la Creación y el Desarrollo Artístico (PECDA) Chiapas, y presentada en el Auditorio General del Centro Cultural de Chiapas Jaime Sabines.

Asimismo, la música tecno se entrelaza con la resonancia cálida de la marimba, creando un puente entre lo contemporáneo y la libertad que produce el instrumento de madera. Ese contraste sonoro sostiene la tensión de Toques de amor, que explora el regreso al origen, la migración y los lazos que persisten a pesar de la distancia.

A través del cuerpo, la música y la memoria, Gómez convierte una experiencia íntima en una reflexión universal sobre el tiempo, la identidad y la necesidad de volver para reconciliarnos con quienes somos y con quienes dejamos atrás. La pieza avanza como un viaje: del gesto mínimo al movimiento expansivo, de lo personal a lo colectivo.

Transforma una historia personal en una reflexión universal sobre el tiempo, la identidad y la necesidad de volver para reconciliarse con quienes somos y con quienes dejamos atrás. 

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