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Para estudiar a Tuxtla como objeto de análisis es necesario contar con una visión amplia y objetiva. Sin embargo, el historiador Juan Sarmiento señala que es indispensable dejar atrás los tabúes personales “y, sobre todo, la nostalgia de lo que existió en algún momento; es aquí donde se debe comenzar a empalmar en todos los aspectos posibles”.

Asimismo, añade que para avanzar hacia la construcción y fortalecimiento de la identidad resulta primordial edificar la memoria histórica de la población. Es decir, dentro de los núcleos familiares existen costumbres y tradiciones que se entrelazan entre distintas familias, barrios, zonas y grupos sociales con intereses comunes.

Un ejemplo de ello, menciona, se observa en los mercados, donde confluyen productos diversos, formas de vestir, modismos, gastronomía y otras expresiones. En estos espacios se pueden analizar aspectos clave como el comercio, el intercambio cultural y prácticas cotidianas que, aunque a veces pasan desapercibidas, constituyen elementos sustanciales de la sociedad.

El entrevistado subraya que es fundamental crear y promover identidades, pues estas permiten reconocerse dentro y fuera de los propios grupos: “Esto genera lazos entre los individuos y fortalece una sociedad más sólida, con una riqueza cultural que perdura de generación en generación. Así se van tejiendo nexos entre personas y distintas expresiones comunicativas, religiosas, sociales, entre otras. Se construyen conexiones que forjan identidades, porque no se trata solo de una, sino de una telaraña que conforma una sociedad culturalmente rica”.

Agrega que, a partir de este proceso, se puede abrir un nuevo panorama o reafirmar uno ya existente, respecto a la importancia de preservar, proteger y cuidar nuestro patrimonio material e inmaterial que aún se mantiene vigente.

Finalmente, reflexiona sobre el valor de la historia oral y la construcción de una memoria colectiva con carácter histórico para la reconstrucción de nuestro pasado:“Tenemos una serie de datos importantes, pero urge la búsqueda, la documentación y más ejercicios como charlas y foros, para escuchar esas historias que todos tenemos que contar”. 

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