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Fotografía: Chipotle Teatro

La agrupación Chipotle Teatro, integrada por Gabriela González Dávila y Ana Cabot Serrano, fue seleccionada en el Circuito Cuatro con su obra A fuego lento, dentro del Circuito Nacional de Artes Escénicas en Espacios Independientes, el cual busca distribuir la riqueza cultural de México mediante presentaciones en espacios escénicos regionales, garantizando el acceso de la población a contenidos artísticos de calidad.

 “Esto nos permite acercarnos a nuevos públicos, y como es en este caso, viajar a otros estados de la República para compartir nuestro trabajo. Es una obra que aborda una problemática social compleja y que, lamentablemente, nos afecta indistintamente de la geografía. Nos complace poder tratar el tema y abrir el diálogo, que siempre fue el propósito inicial para la creación del espectáculo”, comentaron Ana y Gabriela.

Asimismo, compartieron que representar a Chiapas en este circuito es una gran responsabilidad, “pues a pesar de haber una oferta teatral amplia y de calidad, quedamos muy sorprendidas que haya habido tan pocos estímulos para el circuito que nos corresponde y únicamente una propuesta de Chiapas”.

Desde su fundación, en 2014, Chipotle Teatro se especializa en el teatro de sombras siendo una de las pocas compañías de México especializadas en esta disciplina teatral. A fuego lento surgió en 2023, con la finalidad de presentarse en una campaña de prevención del feminicidio y violencia de género en Nuevo León. En la actualidad se han realizado 35 presentaciones, 34 de índole nacional y una internacional: el Festival Internacional de Teatro de Sombras FIS, en Brasil.

Al cuestionarles ¿qué buscaban generar en el público con esta obra?, contestaron que buscaban sensibilizar a la población, que empatizara con las protagonistas de la obra indistintamente, de la edad, sexo o procedencia del público y que pudiera haber una reflexión sin caer en una revictimización sobre un tema que es complejo.

“El teatro de sombras es una forma de teatro que se caracteriza por tener un lenguaje impactante y con muchas posibilidades narrativas. En nuestro caso nos ha permitido con pocos medios crear montajes de gran riqueza visual, capaces de abordar temáticas complejas y conectar con públicos diversos. Nos parece importante en la era de la virtualidad realizar un trabajo profundamente analógico, que inspire a la creatividad, al pensamiento lógico y que desde su atractivo y sencillez motive al público a querer replicarlo en casa con cualquier fuente de luz”, destacaron.

La puesta en escena, dirigida a un público de 10 años en adelante, conduce al espectador hacia una reflexión profunda sobre la violencia doméstica, utilizando la cocina como escenario simbólico de la vida cotidiana. Con un destacado trabajo técnico de transiciones lumínicas y poéticas imágenes de sombras, Chipotle Teatro logra sensibilizar al público y reafirma el poder del arte como herramienta para crear conciencia social.

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