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 El lunes 29 de junio de 2026 falleció el fotógrafo Jorge Silva, quien nació en San Cristóbal de Las Casas en 1962, y enfocó su mirada en temas de conservación de las áreas naturales y concienciación.

En redes sociales, fotógrafos e integrantes de la comunidad artística y cultural, así como instituciones culturales, lamentaron el fallecimiento del fotógrafo quien fue director del proyecto fotográfico Legado Verde; así como coautor de los libros “Chiapas Indómito, El Triunfo” y Chiapas Indómito, La Encrucijada”. Asimismo, participó en diversas exposiciones fotográficas individuales y colectivas en México, Estados Unidos de Norteamérica, España, Italia y Slovenia. Algunas de sus imágenes han ilustrado diversos libros y artículos de revistas, tanto de interés científico como de promoción a la conservación.

La mirada de Silva se enfocó en este territorio en el momento en que contempló las fotografías de la fotoperiodista y etnógrafa Gertrude Duby, de quien siguió con la mirada atenta las imágenes que se reúnen en el centro de investigación del conocido museo, el cual se encuentra en San Cristóbal de Las Casas.

“Las fotografías que contemplé con ojos de niño y me mostraron la existencia de sitios arqueológicos e indígenas lacandones inmersos en una exuberante selva tropical, fueron en gran medida lo que motivó mi vocación de fotógrafo”, afirmó durante la exposición de “El desierto de la Soledad: Tiempos, en una selva sin tiempo”, realizada en 2022 en el Museo de San Cristóbal de Las Casas, llevado a cabo en el marco del XX Festival Internacional Cervantino Barroco.

Desde entonces, en su mirada se engendró el sueño de ir en la búsqueda de aquellas imágenes, por loque en el 2019, aquel sueño de internarse en la selva, se hizo realidad. Doce días de expedición al centro del corazón de la selva. Viajó con amigos, con sus cómplices de aventura con los que navegó por el río Lacanjá, en donde escuchó la voz de la naturaleza y se dejó llevar por el dinamismo que habita en la luz que cae en las hojas y en los rostros de los lacandones, en los que el fotógrafo buscaba tejer una historia ante la devastación y la belleza que yace en la selva.

En una entrevista realizada en 2018, destacó que la fotografía, para él, es utilizada como una herramienta para la conservación de los sitios naturales: “Estoy convencido que únicamente del conocimiento nacerá el deseo de conservar, que no se ama lo que no se conoce. A través de la fotografía, podemos auspiciar la conservación mostrándole al mundo la belleza y fragilidad de los sitios naturales. La fotografía se convierte así en testigo de nuestro legado natural y un constante recordatorio de nuestra responsabilidad para cuidarlo y defenderlo”.

  


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