Ir al contenido principal

Concluye el XIII Festival Nacional Joyonaqué

 


Big Band de la UNICACH en el cierre de actividades


Las instituciones organizadoras del XIII Festival Nacional Joyonaqué 2025, cumplieron con el compromiso de realizar esta festividad tradicional de la cultura zoque, con presentaciones en diversos espacios de Tuxtla Gutiérrez y Berriozábal, afirmó la rectora de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), Fanny López Jiménez.

“El próximo año tendremos igual o mayor éxito, ampliando actividades e incorporando a más grupos en todas sus manifestaciones artísticas”, aseguró López Jiménez en el contexto del cierre de las actividades artísticas y culturales que se realizaron del 17 al 23 de noviembre.

También reconoció y agradeció los esfuerzos de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la República y el Honorable Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, con el respaldo del Programa de Apoyo a Festivales Culturales y Artísticos PROFEST 2025.

En este sentido, el director de Extensión de la UNICACH, Roberto Hernández Soto, explicó que los recursos proporcionados por la federación hicieron posible contar con la participación de artistas de Veracruz, Ciudad de México, Chiapas y de la propia universidad. Éstos ofrecieron espectáculos de danza, música, tradición zoque, conferencias y presentaciones.

El cierre de actividades del festival, fue con broche de oro al contar con la participación de la Big Band Jazz UNICACH de la Facultad de Música, dirigida por el docente-investigador Klaas Balijon, originario de Ámsterdam, Holanda. El repertorio incluyó las canciones más famosas de los años treinta a cincuenta, época de esplendor de la banda de Glenn Miller en Nueva York. La coordinación escénica de este concierto, que incluyó a bailarines y cantantes, estuvo a cargo de Hiram Marina Marina, coordinador de Espectáculos Culturales de la UNICACH.

Por su parte, la Danzonera La Playa ofreció un espectáculo que rememoró la historia del danzón en México. El show se complementó con bailarines que lucieron los atuendos típicos de cada década, hasta llegar a la actualidad.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Historia de los refrescos en Chiapas

Datos tomados del libro: Simojovel… ¡De mis amores!   Edi  Maber Suárez Rodas (escritor, investigador y cronista independiente en Chiapas). En 1886, el farmacéutico John S. Pemberton inventó en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, la bebida “Coca-Cola”. Con el paso de los años, en el año 1926, esta bebida inició su proceso de industrialización en México, y los señores Manuel L. Barragán de Monterrey, y Herman H. Fleishman de Tampico, fueron los primeros empresarios embotelladores de “Coca-Cola” en el país. Otro gigante refresquero conocido como “Pepsi- Cola” surgió en 1933, y en 1948, estableció su primera planta en Atlacomulco, Estado de México. El inventor de esta bebida creada en Carolina del Norte, fue el químico farmacéutico norteamericano Caleb Bradham. Inicialmente esta bebida se llamó “Bebida de Brad” luego cambió su nombre por “Pepsi-Cola”. En Chiapas, antes de la llegada de los refrescos embotellados se vendían jugos o bebidas naturales de limón, tamarindo, naranja...

María Elena, mujer Parachico

“Qué bonito el Parachico Cuando sabe bailar Parachico me pediste Parachico te daré” (sic). A la edad de 13 años rompió los esquemas de una tradición. María Elena Cruz Ruiz, quien vivió en el barrio de San Antonio, en la ciudad de Chiapa de Corzo danzaba de Parachico, eso cuenta sentada en su sala, mientras un calor seco parecía pegarse en la piel. Siendo la única hija mujer del seno familiar, con una estatura de un metro 50 centímetros y con la fuerza de lxs Chiapanecas se puso la montera, la máscara, la banda, así como una camisa, pantalón y sarape, y tomó entre sus manos un chinchín, para luego danzar por las calles de los barrios de la heroica ciudad, durante la Fiesta Grande de Enero. El gusto le nació del corazón, este le pedía danzar y celebrar. Y como sus hermanos practicaban esta costumbre, no le pusieron peros a que se sumara, la cuidaban durante el recorrido, mientras repetían vivas, como “Viva San Sebastián Mártir, muchachos; Viva la Mano Protectora, muchachos”. Nadie se dio...

De la madera surge la vida

  Antes de la lluvia, sobre una calle expuesta al sol, está la casa de Antonio López Gumeta, un artesano que le da vida a la madera. De su padre, quien fue mago ilusionista heredó la ilusión y la fantasía, el truco de transformar las cosas. Aunque Antonio no use capa, ni varita mágica, y tampoco trabaje en circos como Unión y Atayde, sitios en donde su padre laboró, él ha hecho de Suchiapa la más grande carpa, el municipio en donde se ingresa y se percata que la magia existe. Al ser el hijo menor, no le tocó esas postales orales de vivencias que su padre compartía con sus primeros hijos. No le tocó ver a ese artista de la ilusión. Sin embargo, Antonio encontró su línea artística, el llamado a la transmutación. Con sólo 10 años escuchó a la madera, a las figuras nacientes y a su corazón. Poco a poco fue conociendo a la madera y este caminando en la palma de sus manos. Hace unos minutos del domingo, abre la puerta e invita que habitemos su hogar. Coloca cerca de su estante sillas de ...