Ir al contenido principal

Invitan a conformar el acervo Histórico-Cultural Municipal de Tuxtla Gutiérrez

Karla Gómez 

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas 

Toda ciudad tiene su historia, dice el cronista Marco Antonio Orozco Zuarth, sin embargo, acota que  el problema es que muchas no cuentan con una memoria. Ante esto, añade que los archivos se han perdido, por ello, es necesario construirla. 

“Conocer la historia es fundamental para poder proyectar un mejor futuro, y eso no tiene que ver con fechas o héroes; si no con procesos que permiten entender el presente y proyectar las acciones futuras. Esto incluye aspectos políticos, sociales, económicos, culturales y ambientales, entre otros”, destaca el también director del Instituto Tuxtleco de  Arte y Cultura (ITAC).

Al hablar de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, refiere que los y las habitantes son descendientes de la cultura zoque, la cual “ha perdido sus raíces en mucho, por la política de la colonización  y aculturación que impuso la cultura hegemónica”.

Debido a ello, el entrevistado considera necesario articular sus bases. Por tal razón, trabaja en el Acervo Histórico-Cultural Municipal, mismo que llevará el nombre del cronista José Luis Castro Aguilar.

"Este proyecto dará continuidad para el programa cultural 2021-2024, y buscará rescatar y poner a disposición fuentes primarias y secundarias. Además, pretende convertirse en un acervo especializado en la historia y cultura de la ciudad; en donde existirán libros, revistas, documentos, mapas, expedientes digitalizados, etcètera", dice.

Orozco Zuarth, refiere que este proyecto surgió de la necesidad de contar con un acervo especializado en la historia y cultura de la ciudad, dada la carencia de mucha documentación para la investigación, análisis y difusión de la misma. 

“Lo habíamos comentado desde hace varios años con el maestro José Luis Castro, pero la iniciamos el año pasado. El 12 de marzo del 2020 publicamos la convocatoria a través de la página de Tuxtla Cultural (https://www.facebook.com/TuxtlaCultural/posts/3093505857328726); avanzamos un poco, solo que la pandemia inhibió bastante la participación de las personas”, añade.

El director convoca a participar  a historiadores, investigadores, cronistas, artistas, escritores, académicos y periodistas, y así poder conformar el acervo Histórico-Cultural Municipal de Tuxtla Gutiérrez, de 1560 a 2020. Asimismo, invita a checar la convocatoria que se encuentra en la página de Tuxtla Cultural.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Historia de los refrescos en Chiapas

Datos tomados del libro: Simojovel… ¡De mis amores!   Edi  Maber Suárez Rodas (escritor, investigador y cronista independiente en Chiapas). En 1886, el farmacéutico John S. Pemberton inventó en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, la bebida “Coca-Cola”. Con el paso de los años, en el año 1926, esta bebida inició su proceso de industrialización en México, y los señores Manuel L. Barragán de Monterrey, y Herman H. Fleishman de Tampico, fueron los primeros empresarios embotelladores de “Coca-Cola” en el país. Otro gigante refresquero conocido como “Pepsi- Cola” surgió en 1933, y en 1948, estableció su primera planta en Atlacomulco, Estado de México. El inventor de esta bebida creada en Carolina del Norte, fue el químico farmacéutico norteamericano Caleb Bradham. Inicialmente esta bebida se llamó “Bebida de Brad” luego cambió su nombre por “Pepsi-Cola”. En Chiapas, antes de la llegada de los refrescos embotellados se vendían jugos o bebidas naturales de limón, tamarindo, naranja...

María Elena, mujer Parachico

“Qué bonito el Parachico Cuando sabe bailar Parachico me pediste Parachico te daré” (sic). A la edad de 13 años rompió los esquemas de una tradición. María Elena Cruz Ruiz, quien vivió en el barrio de San Antonio, en la ciudad de Chiapa de Corzo danzaba de Parachico, eso cuenta sentada en su sala, mientras un calor seco parecía pegarse en la piel. Siendo la única hija mujer del seno familiar, con una estatura de un metro 50 centímetros y con la fuerza de lxs Chiapanecas se puso la montera, la máscara, la banda, así como una camisa, pantalón y sarape, y tomó entre sus manos un chinchín, para luego danzar por las calles de los barrios de la heroica ciudad, durante la Fiesta Grande de Enero. El gusto le nació del corazón, este le pedía danzar y celebrar. Y como sus hermanos practicaban esta costumbre, no le pusieron peros a que se sumara, la cuidaban durante el recorrido, mientras repetían vivas, como “Viva San Sebastián Mártir, muchachos; Viva la Mano Protectora, muchachos”. Nadie se dio...

De la madera surge la vida

  Antes de la lluvia, sobre una calle expuesta al sol, está la casa de Antonio López Gumeta, un artesano que le da vida a la madera. De su padre, quien fue mago ilusionista heredó la ilusión y la fantasía, el truco de transformar las cosas. Aunque Antonio no use capa, ni varita mágica, y tampoco trabaje en circos como Unión y Atayde, sitios en donde su padre laboró, él ha hecho de Suchiapa la más grande carpa, el municipio en donde se ingresa y se percata que la magia existe. Al ser el hijo menor, no le tocó esas postales orales de vivencias que su padre compartía con sus primeros hijos. No le tocó ver a ese artista de la ilusión. Sin embargo, Antonio encontró su línea artística, el llamado a la transmutación. Con sólo 10 años escuchó a la madera, a las figuras nacientes y a su corazón. Poco a poco fue conociendo a la madera y este caminando en la palma de sus manos. Hace unos minutos del domingo, abre la puerta e invita que habitemos su hogar. Coloca cerca de su estante sillas de ...