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Datos históricos sobre la iglesia de San Sebastián en San Bartolomé de Los Llanos


Juan Martín Coronel Lara

Cronista oficial de Venustiano Carranza, Chiapas 


Al poniente de Venustiano Carranza, en un área con presencia de vestigios prehispánicos, se encuentra la iglesia de San Sebastián Mártir. El origen de esta edificación religiosa quizá se asocia estrechamente con la introducción del cristianismo que dirigieron en la región los frailes dominicos en el primer siglo de la Colonia. 


En efecto, en 1595 el fraile visitador Tomás de la Torre mencionó que en San Bartolomé existían tres ermitas; además de la iglesia de San Bartolomé, afirmación que ha sido empleada por algunos investigadores para proponer la hipótesis que una de estas ermitas fue el antecedente de la iglesia de San Sebastián; pero lo ciero es que no hay evidencias precisas para comprobarlo. 


El origen de la devoción a este santo en San Bartolomé de Los Llanos, en cambio, podemos remontarlo a la segunda mitad del siglo XVII. El 7 de junio de 1672, el entonces obispo de Chiapa, Marco Bravo de la Serna, fundó en dicho pueblo la cofradía a San Sebastián, años más tarde y según consta en varios documentos históricos, como uno fechado en 1687 el pueblo contaba con dos templos que al parecer eran los de San Bartolomé y San Sebastián.


Durante la Colonia y a lo largo del siglo XIX existió cerca de la iglesia de San Sebastián –cerca del actual barrio El Jobo- un panteón que fue clausurado en 1882. Al parecer a fines del siglo XIX la iglesia se hallaba en malas condiciones ya que en 1884 se concluyeron las obras de reedificación de la capilla mayor, de la techumbre y de la sacristía. Sin embargo, años después el sismo de 1902 causó daños irreparables al templo quedando un siglo en ruinas y perdiéndose para siempre el campanario central. 

Según Juan María Morales Avendaño hasta las primeras décadas del siglo XX existía detrás de las ruinas de San Sebastián restos de madera que al parecer constituían indicios de antiguos retablos que adornaban el altar mayor. 

Con más de 300 años de antigüedad y testigo mudo de los inicios de la cristianización, hoy en día el templo de San Sebastián es una de las joyas arquitectónicas de mayor valor en el municipio de Venustiano Carranza.

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