Ir al contenido principal

Caballitos blancos recorren las calles de Suchiapa

Es domingo. Ya casi empuña la mano el niño para sostener el bejuco y lanzarlo con fuerza sobre los caballitos blancos. Se sienta en la última banca de la iglesia de Santa Ana ubicada en Suchiapa. El calor de la tarde no disminuye su emoción por asistir a esta celebración en honor a Santiago Galicia Mártir y a Santa Ana, la “abuela de todos”, la madre de la virgen María. 

Muestra desde su celular la imagen de la virgen, a quienes vecinas del barrio, así como creyentes, la visitan en el espacio religioso para agradecerle o pedirle con mucha fe tener un bebé. Cerca del altar, las flores llenan de colores a Santa Ana. Cerca de las flores pronto bailarán y continuarán con la tradición que, para estas fechas de julio reúne a los niños de este lugar, ubicado a 30 minutos de Tuxtla Gutiérrez.

Conforme avanzan los minutos, entran las risas, los chistes y la plática de los niños que tienen entre cinco a 12 años de edad. Algunos llegan con las mochilas llenas de tiras de bejuco, otros más, cargan con mucho cuidado el caballito blanco que usarán para la danza del Caballito Blanco. Ensayan haciendo giros, deslizan las piernas de un punto a otro, movimientos que también realizan cuando el tambor y el carrizo llenan de sonoridad el atrio de la iglesia.

Pronto estos movimientos serán los trotes, el ruido de una fiesta que se escucha por el barrio de Santa Ana y sus orillas.


📷: Cindy Ramos


------------------


Comentarios

Entradas populares de este blog

Historia de los refrescos en Chiapas

Datos tomados del libro: Simojovel… ¡De mis amores!   Edi  Maber Suárez Rodas (escritor, investigador y cronista independiente en Chiapas). En 1886, el farmacéutico John S. Pemberton inventó en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, la bebida “Coca-Cola”. Con el paso de los años, en el año 1926, esta bebida inició su proceso de industrialización en México, y los señores Manuel L. Barragán de Monterrey, y Herman H. Fleishman de Tampico, fueron los primeros empresarios embotelladores de “Coca-Cola” en el país. Otro gigante refresquero conocido como “Pepsi- Cola” surgió en 1933, y en 1948, estableció su primera planta en Atlacomulco, Estado de México. El inventor de esta bebida creada en Carolina del Norte, fue el químico farmacéutico norteamericano Caleb Bradham. Inicialmente esta bebida se llamó “Bebida de Brad” luego cambió su nombre por “Pepsi-Cola”. En Chiapas, antes de la llegada de los refrescos embotellados se vendían jugos o bebidas naturales de limón, tamarindo, naranja...

María Elena, mujer Parachico

“Qué bonito el Parachico Cuando sabe bailar Parachico me pediste Parachico te daré” (sic). A la edad de 13 años rompió los esquemas de una tradición. María Elena Cruz Ruiz, quien vivió en el barrio de San Antonio, en la ciudad de Chiapa de Corzo danzaba de Parachico, eso cuenta sentada en su sala, mientras un calor seco parecía pegarse en la piel. Siendo la única hija mujer del seno familiar, con una estatura de un metro 50 centímetros y con la fuerza de lxs Chiapanecas se puso la montera, la máscara, la banda, así como una camisa, pantalón y sarape, y tomó entre sus manos un chinchín, para luego danzar por las calles de los barrios de la heroica ciudad, durante la Fiesta Grande de Enero. El gusto le nació del corazón, este le pedía danzar y celebrar. Y como sus hermanos practicaban esta costumbre, no le pusieron peros a que se sumara, la cuidaban durante el recorrido, mientras repetían vivas, como “Viva San Sebastián Mártir, muchachos; Viva la Mano Protectora, muchachos”. Nadie se dio...

De la madera surge la vida

  Antes de la lluvia, sobre una calle expuesta al sol, está la casa de Antonio López Gumeta, un artesano que le da vida a la madera. De su padre, quien fue mago ilusionista heredó la ilusión y la fantasía, el truco de transformar las cosas. Aunque Antonio no use capa, ni varita mágica, y tampoco trabaje en circos como Unión y Atayde, sitios en donde su padre laboró, él ha hecho de Suchiapa la más grande carpa, el municipio en donde se ingresa y se percata que la magia existe. Al ser el hijo menor, no le tocó esas postales orales de vivencias que su padre compartía con sus primeros hijos. No le tocó ver a ese artista de la ilusión. Sin embargo, Antonio encontró su línea artística, el llamado a la transmutación. Con sólo 10 años escuchó a la madera, a las figuras nacientes y a su corazón. Poco a poco fue conociendo a la madera y este caminando en la palma de sus manos. Hace unos minutos del domingo, abre la puerta e invita que habitemos su hogar. Coloca cerca de su estante sillas de ...