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"Nombrar desde la lengua tseltal,es otra manera de concebir la vida": Daniel Ochoa

 



Las lenguas como el tseltal y el tsotsil están  hechas para pensar con el corazón, ya que, no hay nada más importante que el corazón, pues el corazón está latente no sólo en lo biológico sino en lo sociológico, cuenta el antropólogo Daniel Ochoa Nájera, nacido en Oxchuc.


El tseltal es la lengua con mayor número de hablantes en Chiapas. De acuerdo al entrevistado, se produce de manera notable en los contextos familiares.


Por la importancia que tiene una lengua, se dedica a organizar seminarios y reflexiones de conocimientos. Y con ello, pensar desde y con las lenguas originarias, pues "le motiva esa necesidad de poder encontrar humanidad en ella".


Él, habla del tseltal  como la mirada de respeto a los seres humanos, a la colectividad y a lo comunitario.


"El sonido nos conecta con la lengua y el corazón. Nos conecta con la madre naturaleza, con la tierra. Los sonidos tejen la conexión de corporalidad y territorialidad, los cuales son necesarios para recuperar el planeta", apunta.


Sin embargo, "nombrar desde la lengua tseltal,es otra manera de concebir la vida". Por ello, se siente libremente al  conectarse con los diversos espacios sagrados, ya que, se relaciona con el mundo de saberes.


"Hay una mirada de colectividad, al decir colectividad no sólo es en relaciòn a los seres humanos, más bien, a relaciones de todos los espacios de vida. Reconocer que a la naturaleza se le ve como un ser semejante, como un ser vivo", sostiene. 


El antropólogo sabe que cada lengua contiene la historia de quien la habla. Sin embargo, detalla que quienes no hablan la lengua desconocen su filosofía y el sentido humanístico que describe la existencialidad con una espiritualidad para los seres humanos.


"Hablarla y escribirla  permitirá poder recuperar una nueva trama simbólica,  y reinventar el sentido socialmente hablando entre la humanidad. Reinventar las maneras de pensarnos como humanos, repensar nuestras palabras que hoy en dìa sólo colonizan nuestros pensamientos y nos estàn haciendo caminar a un rumbo que no nos compete y no nos pertenece; como el neoliberalismo despoja nuestros saberes y sentidos", añade.


El entrevistado resalta que es importante tomar consciencia. Se ve en cinco años  como un sujeto haciendo aporte de mayor trascendencia, no sòlo hablando y pensando en la necesidad de recuperar las lenguas indìgenas, sino más bien recuperando "nuestra humanidad para la humanidad".

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